Ainhoa Saiz,
psicóloga y psicoterapeuta
"Llevo más de 20 años acompañando historias. Y cada una me ha enseñado que no hay dos procesos iguales."
Soy Ainhoa Saiz, psicóloga sanitaria y psicoterapeuta especializada en trauma, apego y regulación emocional.
A lo largo de mi trayectoria he acompañado a adultos, niños, niñas, adolescentes y familias en momentos muy diferentes de sus vidas.
Con los años, el proyecto ha ido creciendo y hoy comparto esta forma de entender la psicología con un equipo de profesionales: Itziar Aranguren, especialmente vinculada al trabajo con infancia, adolescencia y familias, y Ana Laguardia, que acompaña tanto a población adulta como infanto-juvenil. Vicky García, con amplia trayectoria profesional acompañando a personas adultas en diferentes procesos vitales de cambio. Asier Huarte es psicólogo sanitario vinculado al mundo de la protección infantil y adolescente.
Cada una aporta su propia experiencia, formación y mirada, pero compartimos una misma forma de trabajar: cercana, rigurosa y adaptada a la historia y necesidades de cada persona. Además, trabajamos en equipo, supervisando semanalmente los casos para garantizar por un lado el autocuidado del profesional como la calidad de la intervención.
Hay personas que llegan sabiendo exactamente qué les ocurre y otras que simplemente sienten que algo no está bien.
Nuestro trabajo empieza siempre en el mismo lugar: Escuchar, comprender y mirar a la persona más allá de aquello que le está ocurriendo.
No siempre quise saber qué diagnóstico había detrás. Quise entender qué le había pasado a esa persona.
Con los años, mi manera de entender la psicología ha ido evolucionando.
El trabajo con infancia y familias me enseñó muy pronto la importancia de mirar más allá de una conducta o de un síntoma y también de la importancia de nuestro pasado en el presente.
- A preguntarme qué había ocurrido antes.
- Qué estaba sintiendo esa persona.
- Qué necesitaba.
- Cómo habían influido sus relaciones.
- Qué estaba intentando hacer su cuerpo y su mente para protegerla.
Ese camino me llevó a profundizar cada vez más en el trauma, el apego y la regulación emocional, y a formarme en abordajes que permiten trabajar no solo con aquello que pensamos, sino también con nuestras emociones, nuestro cuerpo y nuestra historia.
Entre ellos, EMDR, la terapia cognitivo-conductual y la Terapia Sensoriomotriz forman hoy una parte importante de mi manera de trabajar.
Hay una pregunta que sigue acompañándome.
¿Por qué algo que ocurrió hace años puede seguir haciéndonos sentir como si estuviera ocurriendo hoy?
Esa pregunta explica buena parte de mi especialización profesional. Porque muchas veces la persona entiende perfectamente lo que le pasa.
- Sabe que aquella relación terminó.
- Que ahora está segura.
- Que no debería tener miedo.
- Que no necesita seguir protegiéndose.
Y, sin embargo, continúa sintiéndolo. Comprender esa distancia entre lo que sabemos y lo que sentimos es una parte fundamental de mi manera de entender la terapia.
Mi forma de entender la psicología
La persona antes que el síntoma
No trabajamos únicamente sobre la ansiedad, el miedo, el bloqueo o aquello que aparece en la superficie.
Intentamos comprender a la persona que lo está sintiendo y la historia que hay detrás.
Comprender sin juzgar
Muchas de nuestras respuestas emocionales tuvieron sentido en algún momento.
Antes de intentar cambiarlas, necesitamos comprender por qué aparecieron y qué función pudieron cumplir.
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Cabeza, emoción y cuerpo
No todo lo que vivimos puede trabajarse únicamente desde lo racional.
Por eso mi forma de entender la terapia integra pensamientos, emociones, sensaciones corporales, relaciones y experiencias.
Rigor y humanidad
Creo en una psicología cercana y profundamente humana, pero también en la formación continua, la supervisión y el uso responsable de abordajes terapéuticos basados en la evidencia como el EMDR o la terapia cognitivo conductual.
Mi trayectoria también explica cómo trabajo hoy.
Más de 20 años de experiencia
Mi trayectoria profesional ha estado vinculada desde sus inicios al acompañamiento psicológico de infancia, adolescencia y familias, profundizando progresivamente en la comprensión del apego, la regulación emocional y las experiencias traumáticas.
Comienzo en formarme en el modelo cognitivo conductual
Especialización en el enfoque con el que inicié mi práctica psicoterapéutica.
Especialización en psicoterapia del trauma
A lo largo de los años he continuado ampliando mi formación en abordajes específicos para comprender y trabajar las consecuencias que determinadas experiencias pueden seguir teniendo en el presente.
EMDR
EMDR se incorpora como uno de los abordajes fundamentales dentro de mi práctica clínica y de mi especialización en psicoterapia del trauma.
Terapia Sensoriomotriz
Mi formación incorpora también una mirada que permite trabajar con la dimensión corporal de las experiencias y las respuestas emocionales.
2023
Un nuevo espacio en Iturrama
El proyecto crece y en 2023 nos trasladamos a un nuevo espacio en el barrio de Iturrama, Pamplona, pensado para responder mejor a las necesidades del equipo y de las personas a las que acompañamos.
2024
Acreditación Clínico EMDR (Practitioner)
Obtengo la acreditación como Clínico EMDR (Practitioner), que certifica un proceso de formación, práctica clínica y supervisión en este abordaje psicoterapéutico.
Y con los años,
el proyecto dejó de ser solo mío.
Con los años, el proyecto ha ido creciendo y hoy comparto esta forma de entender la psicología con un equipo de profesionales: Itziar Aranguren, especialmente vinculada al trabajo con infancia, adolescencia y familias; Ana Laguardia, que acompaña tanto a personas adultas como a niños y adolescentes; Vicky García, con amplia trayectoria acompañando a personas adultas en procesos vitales de cambio; y Asier Huarte, psicólogo sanitario vinculado al ámbito de la protección infantil y adolescente.
Para mí, trabajar en equipo significa mantener una atención cercana e individual, enriquecida por el conocimiento y las perspectivas que compartimos. Una forma de acompañar cada proceso con más conocimiento, más perspectivas y más cuidado.
PSICOLOGÍA INFANTIL Y ADOLESCENTE
La infancia ha formado parte de mi camino desde el principio.
Trabajar con niños, niñas y adolescentes me ha enseñado algo que continúa muy presente en mi forma de trabajar con adultos: no siempre podemos explicar con palabras aquello que nos ocurre.
Los niños muchas veces hablan a través de su comportamiento, su cuerpo, sus miedos, el juego o la manera en la que se relacionan.
Y para comprenderles necesitamos mirar también su entorno y sus vínculos. Por eso, cuando trabajamos con infancia, trabajamos también con la familia. Esa mirada hacia el apego, la regulación emocional y la historia de cada persona continúa estando presente en toda mi práctica clínica.
Para mí, la terapia no consiste en decirte qué tienes que hacer.
No estoy aquí para decidir por ti.
Ni para decirte cómo deberías sentirte.
Ni para convertirte en una versión determinada de ti mismo/a.
Mi trabajo consiste en ayudarte a comprender qué te está ocurriendo, de dónde pueden venir algunas de tus respuestas y qué necesitas para poder relacionarte de otra manera contigo, con tu historia y con los demás.
- Hay momentos para hablar.
- Momentos para comprender.
- Momentos para desarrollar nuevos recursos y herramientas,
- Momentos para trabajar con aquello que ocurrió.
- Y momentos en los que simplemente necesitamos que alguien pueda estar ahí mientras encontramos y nos ayudan a poner palabras
La terapia es tu proceso.
Mi responsabilidad es acompañarlo con respeto, conocimiento y cuidado.
Y fuera del currículum, sigo siendo Ainhoa.
Algo que sigo aprendiendo de mi profesión:
es la complejidad de la mente humana y la capacidad de las personas para salir adelante, unas veces más adaptativa que otras. Aprendo la importancia del autocuidado y de la necesidad de seguir formándome y supervisándome.
Algo que valoro especialmente en terapia:
es estar con un doble foco. Por un lado en sintonía con la persona que tengo delante y por otro ser consciente de los procedimientos que estoy llevando a cabo y para qué.
Después de más de 20 años, todavía me sorprende:
QUE NO HAY DOS CEREBROS IGUALES Y POR LO TANTO NO HAY DOS PROCESOS TERAPEUTICOS IGUALES. Me apasiona observar y adentrarme en la manera que cada persona procesa las experiencias y en como cada cual ha creado los patrones para adaptarse a las vivencias.
Cuando preparo la consulta antes de recibir a alguien:
Me gusta recordar que para esa persona es un momento relevante en el que va a parar y va a conectar a través del espacio seguro y la conexión conmigo.
DESHACIENDO NUDOS, TEJEMOS EL FUTURO
Si llegas hasta aquí buscando ayuda, no necesitas saber todavía quién puede acompañarte.
- Puede que quieras trabajar conmigo.
- O colaborar conmigo.
- O quizá otra profesional del equipo sea la más adecuada para aquello que necesitas.
