¿Os reconocéis en alguna de estas situaciones?
Un espacio para comprender qué os está pasando y encontrar vuestra forma de avanzar.
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Discutís por lo mismo
Las conversaciones vuelven al mismo punto y termináis sin sentiros escuchados.
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Os cuesta hablar
Evitáis ciertos temas porque teméis que cualquier conversación termine en conflicto.
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Sentís distancia
Compartís el día a día, pero echáis de menos la cercanía y la complicidad.
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Buscáis cosas diferentes
Una persona necesita hablar y acercarse; la otra, parar y tener espacio.
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La confianza se ha resentido
Los celos, una infidelidad o los secretos han generado inseguridad en la relación.
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La intimidad ha cambiado
Os cuesta expresar el afecto, hablar del deseo o encontrar momentos de encuentro.
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La convivencia os desborda
La crianza, las tareas y las responsabilidades dejan poco espacio para vosotros.
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No sabéis cómo continuar
Os preguntáis si queréis seguir juntos o cómo afrontar una posible separación.
«A veces, lo que cuesta no es hablar, sino sentirse comprendido.»
No siempre discutís por lo que parece
Una tarea pendiente, un mensaje sin respuesta o una decisión cotidiana pueden iniciar una discusión que acaba hablando de mucho más.
Detrás pueden aparecer sensaciones como:
«Siento que no soy importante para ti».
«Parece que nunca hago nada bien».
«Me siento solo/a con todo».
«Necesito que me escuches, no que lo soluciones».
En terapia buscamos comprender tanto el motivo del conflicto como lo que se activa entre vosotros.
Estar juntos sin dejar de ser vosotros
Una relación saludable no es aquella en la que nunca hay diferencias. Es aquella en la que podemos expresar lo que necesitamos y escuchar que la otra persona puede necesitar algo distinto.
Poner límites, mostrar vulnerabilidad y conservar espacios propios también forma parte de cuidar el vínculo.
Trabajamos para que podáis acercaros sin perderos y afrontar las diferencias sin convertirlas siempre en una amenaza.
Cuidar la relación no debería significar dejar de cuidaros individualmente.
Cuanto más insisto, más te alejas
Una persona busca hablar para recuperar la cercanía. La otra se siente desbordada y toma distancia. Esa distancia aumenta la inquietud de la primera y vuelve a empezar el círculo.
No siempre falta interés o cariño. A veces, intentáis protegeros de formas que terminan alejándoos.
En terapia exploramos cómo reconocer ese patrón, expresar lo que hay detrás y responder de otra manera.
El objetivo no es encontrar un culpable, sino comprender qué os mantiene atrapados.
¿Cómo trabajamos en terapia de pareja?
Empezamos escuchando cómo vive cada persona la relación y qué espera del proceso. A partir de ahí, acordamos los objetivos y valoramos qué necesitáis trabajar.
01 · Escuchar
Damos espacio a vuestras dos perspectivas para conocer qué os preocupa, cómo os está afectando y qué os gustaría que fuera diferente.
02 · Comprender
Exploramos los conflictos que se repiten y las emociones, necesidades y experiencias que pueden influir en vuestra forma de relacionaros.
03 · Regular
Trabajamos recursos para reconocer la tensión, expresar el malestar y hacer pausas que permitan retomar las conversaciones sin aumentar el conflicto.
04 · Construir
Os acompañamos a revisar acuerdos, cuidar los límites y desarrollar nuevas formas de comunicaros y decidir cómo queréis continuar.
No necesitáis esperar a estar al límite
Podéis pedir ayuda antes de que la distancia o el conflicto ocupen toda la relación. También cuando hay cariño, pero os cuesta entenderos o adaptaros a una nueva etapa.
La terapia no busca mantener la pareja a cualquier precio. Ofrece un espacio para explorar lo que necesitáis y tomar decisiones con mayor claridad.
No hace falta tener una decisión tomada para empezar a hablar.
Dos personas, dos historias, un proceso compartido.
En nuestro centro de psicología en Pamplona tenemos en cuenta vuestra relación y la historia de cada persona.
Os acompañamos desde una mirada cercana, atendiendo a las emociones, los vínculos y las formas de protegeros que aparecen entre vosotros.
Sin perder de vista a ninguna de las dos personas.
Cuando cambia la vida, también cambia la pareja
La llegada de hijos, una pérdida, una enfermedad o un cambio laboral pueden transformar el equilibrio de la relación.
A veces, el cansancio y las responsabilidades dejan poco espacio para escuchar cómo está viviendo cada persona esa etapa.
En terapia podemos revisar qué ha cambiado, cómo os está afectando y qué acuerdos necesitáis construir.
Si tenéis hijos, atendemos también a cómo cuidar su lugar, evitando que queden en medio de los conflictos.
No se trata de volver a ser quienes erais, sino de comprender qué necesitáis ahora.
DESHACIENDO NUDOS, TEJEMOS EL FUTURO
Podéis empezar por lo que os preocupa hoy
- Hablar sin volver a la misma discusión.
- Comprender la distancia entre vosotros.
- Revisar la confianza y los acuerdos.
- Afrontar un cambio o una decisión.
- Explorar cómo queréis continuar.
