Un espacio para comprender lo que te ocurre
Puede que sepas qué te preocupa o que solo sientas que algo no va bien. Aquí encontrarás algunas de las dificultades que acompañamos en consulta. No necesitas encajar en una categoría para pedir ayuda.
Ansiedad y regulación emocional
Cuando la preocupación, la tensión o las emociones te desbordan, puede resultar difícil encontrar calma. Te acompañamos a comprender lo que te ocurre y desarrollar recursos para sentir mayor seguridad en tu día a día.
Rumiación y sobrepensar
Repasar una conversación, anticipar lo que podría pasar o buscar una respuesta que nunca parece suficiente. Trabajamos contigo para comprender ese bucle y relacionarte de otra manera con tus pensamientos.
Autoestima y relación contigo
La autocrítica, la comparación y la necesidad de hacerlo todo bien pueden dejar poco espacio para tus necesidades. Te ayudamos a construir una relación contigo más amable, sin que tu valor dependa siempre de lo que consigues.
Relaciones y apego
A veces, acercarnos a alguien, poner límites o tomar distancia despierta miedo e inseguridad. Exploramos cómo vives tus vínculos y qué necesitas para relacionarte con mayor seguridad, sin perderte en la relación.
Trauma y experiencias difíciles
Puedes saber que una experiencia terminó y sentir que algo en ti sigue reaccionando. Acompañamos el trabajo sobre aquello que continúa generando malestar, respetando tu ritmo y cuidando la seguridad del proceso.
Procesos vitales
Una pérdida, una separación o un cambio importante pueden transformar tu forma de vivir y de reconocerte. Te ofrecemos un espacio para dar lugar a lo que sientes y encontrar tu manera de transitar esta etapa.
Infancia y adolescencia
El malestar no siempre se expresa con palabras: también puede aparecer en el comportamiento, el sueño, el colegio o las relaciones. Acompañamos a niños, adolescentes y familias teniendo en cuenta su edad, su historia y su entorno.
DESHACIENDO NUDOS, TEJEMOS EL FUTURO
No necesitas tenerlo todo claro
para empezar.
- No necesitas saber exactamente qué te ocurre.
- Ni saber qué tipo de terapia necesitas.
- Ni encontrar las palabras perfectas para explicarlo.
- Ese también es parte de nuestro trabajo.
